El colmo de un sereno deberá ser contarle un sueño a su jefe, como el de un estudiante consiste en preparar chivos para un examen de conciencia. La vida cotidiana está llena de colmos, situación que representa lo máximo, porque algo se ha llenado. De hecho, colmar es lo mismo que llenar y colmado es algo que está lleno.
Brunilda Contreras es una escritora que siempre va en busca de algo, pero el colmo fuera que indague cualquier cosa. Ella, como Pedro Henríquez Ureña, anda en busca de nuestra expresión. Se deleita con recrear la realidad para devolverla en forma de obra literaria. Ya lo ha hecho con ensayos, cuentos, retahílas, novelas y adivinanzas.
Con La madre de los tomates, un libro de colmos, asume la autora la responsabilidad de crear textos sobre la base de un recurso muy conocido en el habla coloquial. El colmo sirve ordinariamente como expresión amonestadora. Pero Brunilda Contreras saca provecho humorístico y sentido filosófico.
De doscientos ochenta y cuatro sujetos se pregunta en esta obra cuál es el colmo, y la autora se encarga de responder. En algunos casos ofrece hasta diez respuestas. Ello le permite entregar un libro ameno y breve, y más aun muy original. El colmo hubiera sido que alguien no lo recomendara para una lectura grata y edificante.
Rafael Peralta Romero
Mostrando entradas con la etiqueta Brunilda Conteras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Brunilda Conteras. Mostrar todas las entradas
lunes, 11 de marzo de 2013
sábado, 2 de julio de 2011
El bouquet de Rosa Francia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
PRESENTACIÓN POR BRUNILDA CONTRERAS DEL LIBRO DE MARILYN ARMENTEROS: DON SIN COLA y otros cuentos
Una vez leí que para escribir un libro se precisan dos condiciones básicas: tener una historia que contar y contarla. A esas dos yo he aña...

-
Brunilda Altagracia Contreras Núñez Semblanza Brunilda Contreras Nació en el paraje Madrid de una sección de La Vega que ahora pe...
-
A Walt Disney se le atribuye haber dicho que hay que tener mucho cuidado con lo que se desea porque puede hacerse realidad. Afortunada...